En 1997 un viernes a la noche Martin Palermo terminó de seducir a los dirigentes de Boca, quienes se convencieron de que era el 9 que el equipo de la ribera necesitaba luego de probar unos cuantos jugadores para ese puesto (Rambert, Carrario, Guerra). El momento decisivo fue este tremendo golazo a River en el monumental para una victoria de Estudiantes de La Plata, dirigidos por el Profe Córdoba. Relatos de Araujo y festejo con meditación. Un loco lindo Martin.
El Optimista del Gol
18 nov 2009
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